30/12/08

La cabalgata de las Valkirias

o Israel no tiene razón (III)

Que los Usa jaleen y aplaudan el bombardeo
de Gaza no tiene nada de extraño: maestros son en semejantes acciones infames, de las que, a bote pronto, recuerdo el bombardeo del Chorrillo en Panamá y el achicharramiento con napalm de aldeas del Vietcong, llevadas a cabo por valientes soldados norteamericanos, tan valientes como los israelíes.
Invocan algunos el hecho de que los terroristas utilizan como escudos a civiles, niños incluidos. Pero esto, en la medida en que sea cierto y no responda a la propaganda, añade más infamia, si cabe, al bombardeo puesto que sería un hecho conocido por los atacantes, y avisar del ataque no es sino un intento de hacer cargar con la responsabilidad a las víctimas, una artimaña, por cierto, usada por aquí por la banda terrorista Eta.
Ya me temo que estas canalladas gustan a muchos, y producen admiración, la admiración de la eficacia, entre otros a bellacos y tontos sabelotodo, quienes confunden o fingen confundir la censura de los métodos antiterroristas con la complicidad con el terrorismo. Me pregunto qué podemos hacer con semejantes infelices: ¿compadecerlos y perdornarlos hasta setenta veces siete? ¿insistir hasta que entiendan? (hummm...) ¿mandarlos al cuerno? Sí, creo que esto es lo que haré.
P. D. Tenía otro posible título a este post: Apocalypsis now

28/12/08

Añadido a 'Israel no tiene razón'

Dejando aparte la iniquidad,
por desmesurado, del ataque israelí, el argumento de la defensa de su población se viene abajo desde el momento en que el propio Gobierno de Israel declara su intención de seguir los ataques hasta que lo considere necesario; de descargar todo el plomo y chatarra que haga falta, dándoles lo mismo, por supuesto, el daño que puedan causar.
Es decir, el bombardeo de ayer no era, como, por otra parte, es fácil de ver, una respuesta “puntual”, como diría un periodista, ante una acción terrorista, un “me golpeas, te devuelvo el golpe y no se te ocurra volver a hacerlo”, sino que forma parte de todo un plan (¿de exterminio?) contra territorios palestinos.
Sospecho, por otro lado, que lo que se pretende como otro de los argumentos justificativos de la masacre, el de decir que ya habían avisado, no es más que una triquiñuela de Israel, no tanto para que los otros desistieran de su acción de lanzar cohetes sino, más bien, para utilizarlo como argumento autoexculpatorio: “Ellos se lo han buscado”. Lo cual, por si fuera poco, a la vileza del ataque añade la bajeza moral de sus perpetradores.
¿Y la “comunidad internacional”? (pero... ¿quien es esa dama?): pues pide el alto el fuego (¿?) a ambos bandos. Equidistancia (culpable) se llama esa figura.

Israel no tiene razón

No puede tenerla quien, alegando defensa propia,
causa 300 muertos (en números redondos, según últimas noticias) y numerosos heridos, como réplica (¿?) al lanzamiento de unos misiles contra su territorio. No cabe en cabeza humana que se pueda justificar esta desproporción como defensa. Suponiendo que Israel tuviera razón para el ataque, la desproporción se la quita de inmediato.
Por otra parte, una de dos: o el Gobierno israelí (que no “israelita” como algunos periodistas y políticos se empeñan en llamar) calculó el número de víctimas que podría causar, y se equivocó (hummm...); o calculó bien y, a pesar de ello (¿o precisamente por ello?), llevó a cabo el ataque, lo cual lo convertiría (o más bien lo confirmaría) en un gobierno criminal. Para mí está bien claro cual de las dos cosas ocurrió.

27/12/08

Misterios... relativos

Un periódico con los trabajadores en huelga
consigue sacar el diario a la calle con 48 páginas más dos suplementos de 24 y 16. En total pues, 88 páginas. ¿Misterio? Hasta cierto punto porque ¿de qué se compone el diario? (Y en esto se revela la tramoya de un periódico): publicidad (aunque visiblemente reducida respecto a una edición normal); la mayor parte de las noticias son de agencia, sin firma del redactor; artículos en conserva, o entregados a la redacción con anterioridad, de columnistas; editoriales (tres, ¿se supone que los editorialistas no son trabajadores del diario y no hacen huelga?); y cartas de los lectores, que así contribuyen a rellenar páginas y a ser, por tanto, soporte de la publicidad.
Por cierto que por la publicidad es por dónde al parecer ha venido el conflicto, al haberse reducido aquella en el presente ejercicio, según el propio periódico, que incluye la nota sobre la huelga en las páginas de sociedad (¿?), en un 20%, lo cual para el negocio de la prensa son palabras mayores.
Tal vez cabría añadir otro misterio, también relativo, porque habría que cargarlo en la cuenta del malhablar de políticos y periodistas: nuestro Presidente se descuelga con que discrepa con el castigo al juez del ineptamente llamado ‘caso Mari Luz’. Pero no “discrepa” como cualquier mortal que discrepara podría hacer, sino que él discrepa de forma “profunda y seria”. Por énfasis que no quede.

24/12/08

Fruta del tiempo (1)

Hojeando el libro de los Pensées de Pascal,
que tengo en casa desde hace años sin que me decida a hincarle el diente, y seguro que estoy haciendo mal en no decidirme, leo por azar el siguiente de aquellos: “El hombre no es ni ángel ni bestia, y nuestra desgracia quiere que quien pretende hacer de ángel haga de bestia” (pág. 147, edición Austral).
Me ha recordado este aforismo, quizás porque, de alguna manera, creo, alude al hombre como encarnación de la palabra, de la razón, es decir del logos (misterio que se realiza cada vez que nace un niño), como una especie de intermedio entre ángel y bestia, me ha recordado, decía, el versículo con que arranca el evangelio de San Juan, y otros posteriores, y que para la época en que estamos vienen que ni pintados:

Al principio era el verbo

(Juan 1, 1)

Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros

(Juan 1, 14)

Él vino a los suyos, pero los suyos no lo recibieron

(Juan 1, 11 )

Feliz Navidad.

23/12/08

Dr. Valmy

Como un matrimonio malavenido
u otra pareja forzada por las circunstancias a compartir lecho, así el Gobierno y Su oposición en el asunto de los vuelos o no vuelos o vuelos fantasmas a Guantánamo.
Tira uno de ellos de su lado de la manta, que difícilmente da para taparlos a los dos, para taparse las vergüenzas y sin percatarse de que deja al otro con las suyas al aire, o precisamente porque se percata. Advertido éste, y rezongando, repite a su vez la operación, provocando en el primero igual reacción. Y así llevan varios días, y no porque no hayan, probablemente, intentado un pacto de no agresión (ahora por tí y dentro de cinco minutos por mí. Inefable en el Congreso aquel “Nos damos por satisfechos con sus explicaciones”, del portavoz, creo, de la ínclita oposición al Gobierno) sino porque la soberbia de ver al otro morder el polvo les es superior a cualquier otro fin.
Pero en esta lamentable historia de encubrimientos y descubrimientos mutuos no podía faltar quien, a semejanza de aquella obra de Buero, un actor se dirigiera al público para hacerle creer que todo este asunto de G. es baladí, con la tasa de paro tan alta que tenemos, y con la Crisis, y sin vender ni un puto coche ni piso, y con...; que en G., en realidad, no pasa nada... y si pasa se le saluda. O que lo que pasa, al fin y al cabo, es algo que les pasa a los terroristas, con lo cual bien empleado les estará. Y leña al mono que es de goma. En fin, semejantes sabandijas contribuyen así al mantenimiento, aunque quizás no tanto como a ellos les gustaría, de esa ignominia moral y jurídica llamada Guantánamo.

22/12/08

Lotería (II). "Las colas de la esperanza"

Es el inepto título de la fotografía de hoy
en primera dEl País. Es deprimente y para dudar de la racionalidad humana. Una multitud agolpada ante las revendedoras de lotería en la Puerta del Sol.
No voy a ser tan radical y abogar porque no compre usted lotería. ¡Compre la que quiera, hombre de Dios! ¿Pero no podía usted ser un poquito menos supersticioso y hacerlo en el despacho de su barrio o de su pueblo, que seguro que tienen? ¿Tiene usted que venir desde las chimbambas a Madrid a comprar lotería? ¿Tampoco tiene usted suficiente con la que le han colocado en la oficina o en el tajo, ni con la que ha comprado, por si acaso (porque mira que si toca y yo no...), en el bar en el que desayuna?
A ver si le toca, hombre, y con su pan se lo coma. Pero, eso sí, si eso ocurre, que no creo, que no me entere yo de que ha aparecido usted en el telediario abrazado a la lotera y celebrándolo con champán y duchando a algún incauto que pasara por allí. Y si no le toca, por favor, no nos cuente que ha sido por un número, ni lo que podía haber pasado de no haber pasado lo que pasó. Feliz Navidad.

20/12/08

Lotería (I)."Lasciate ogni speranza"

Es fascinante que en esta época tan científica
y racionalista (¿?) la población se despendole por la fe en la lotería, pero así es, y no hay más que ver las colas ante las administraciones con suerte (¿?) y pegar la oreja a las conversaciones en el bar para comprobar cómo la superstición cunde año tras año en estas “entrañables fiestas”.
Por otra parte, ¿es usted de los que juega a ver si le toca el gran premio? Pues, desengáñese hombre, no se lo recomiendo: según la inefable Te uVe, en dónde lo he oído en dos telediarios, sin que se les haya ocurrido rectificar, que yo sepa, la posibilidad de que toque el gordo es (por cada número jugado) de una entre 16.575.000. Y se han quedado tan anchos. Si la televisión lo dice... De modo que “abandonad toda esperanza”.
P. D. [23 horas] No sólo no han rectificado el dato de 16 millones... sino que, con aparición de señora matemática, con pizarra y todo, lo han confirmado en el informe semanal de hace un rato. Por lo visto, según la lumbrera, las posibilidades de quien juega un número son de una entre 16 millones etc. porque el número de casos posibles es 195 series x 85000 números = 16.575.000. Pues no, falso: el número de casos posibles es tanto como números hay en el sorteo, es decir, en este caso, 85000, que son, claro, los que entran en el bombo. Por tanto, la posibilidad que lleva de que le toque el ‘Gordo’ a quien juega un número es de una entre 85000.

7/12/08

“¡Que le corten la cabeza!”

(La Reina de Corazones, en Alice in Wonderland).
Ya hay quien ha pedido la cabeza del diputado catalán. El grito (ritual o no) al final del mitin, que podría, y debería, haber quedado para consumo interno de los hinchas del partido, ha tenido que adquirir un efecto multiplicador, como las ondas en el agua por la caída de la piedra, por aquello de que la prensa, cumpliendo, ¡¿cómo no?!, con su sagrado deber de informar, busca, y encuentra muchas veces, pábulo y carnaza para su negocio. Negocio que no es otro que el de la venta de publicidad con el pretexto de las noticias. Y si no es éste el negocio verdadero que se lo pregunten a los llamados “periódicos gratuitos”.

20/11/08

Ratonera

La enorme cantidad de inutilidades
que se producen en eso que ahora se ha puesto tan en boga que es la economía real, a la que está haciendo buena (¡!) por contraste el actual merecido desprestigio de la economía financiera, como si no fueran ambas las dos caras de una misma moneda (nunca mejor dicho), esa cantidad de inutilidades no serviría de nada si, al mismo tiempo, no se produjera también a quien las compre, es decir al ‘consumidor’, literalmente producido por la publicidad.
Pero la diferencia entre las ‘cosas’ producidas y el comprador es que éste, mal que bien y a pesar del machaqueo publicitario, conserva a pesar de todo una autonomía y una cierta libertad, la suficiente para que en un momento determinado se canse de ser mero medio para los intereses de la producción y deje de comprar lo que, sobre todo desde la televisión, le manden, dejación que se traduce en lo que los expertos (¿?) llaman “caída del consumo”.
Que hoy día la publicidad es vital para el Capital no creo que se pueda dudar: si no fuera por ella, el infame círculo en el que estamos encerrados, producir para consumir y consumir para que se pueda seguir produciendo, quedaría muy tocado.

14/11/08

Deterioro

'Metrópolis', G. Grosz
Hacía mucho que no me daba una vuelta por el centro de Madrid a media tarde, así es que ayer anduve callejeando, y me encontré esa zona de la capital más deteriorada que en la época en que la frecuentaba, hasta hace 3-4 años.
      Lo primero que noté fue una gran cantidad de motos aparcadas en las aceras, que, digan lo que digan, quitan espacio para andar. Después, ciclistas empeñados en abrirse paso por las aceras y a quienes sólo les falta colocarse un cartel que diga: “O te apartas o te aparto”.
      Al pasar por administraciones de lotería de esas famosas como Doña Francisquita o El doblete de oro, unas colas impresionantes: ya se sabe que en esos sitios se para más la suerte que en otros, y si no que se lo digan a los dueños a quienes los supersticiosos hacen de oro.
      Hay calles, como la del Arenal, falsamente peatonales: aparte de que se cruzan con otras con circulación (¡cuidado al cruzar!), por ellas circulan: coches y motos policiales, furgones parapoliciales de los bancos, bicis, camión de reparto de la cerveza, camión de reparto de las gaseosas, camión de reparto del butano, camión de reparto de lo que usted quiera...
      Otra cosa que me llamó la atención fue un par de ambulancias (u otros vehículos de urgencias, no sé) con la sirena a todo trapo: me parece recordarlas más moderadas, no se si es que el ruido ha ido en aumento y tratan de superarlo para que se las oiga o qué ha pasado.
      En fin, un mundo exasperado, dicho sea con el título de la excelente novela de J. Á. Glez. Sainz.
P. D. En el recorrido entré en una librería Preciados-Carmen, de capital francés para más señas, en la que, al ir a pagar en una de las pocas cajas que siguen abiertas (porque las están sustituyendo por cajas automáticas, y eliminando por tanto puestos de trabajo) me encontré con la desagradable sorpresa de que han suprimido el descuento del 5% que mantenían desde que abrieron hace años.

13/11/08

¡Ay, Señor, Señor!

(Herminia, suegra de Antonio Alcántara)
Habrá podido usted leer u oír estos días,
a propósito de la muerte de dos soldados en el Afganistán (dicen unos que en acción de guerra, y otros que en atentado terrorista), críticas al Gobierno basadas en que los militares destacados en aquel país no están dotados de medios suficientes para el riesgo que corren, y, como no estoy en condiciones de afirmarlo ni de negarlo, no haré ni una cosa ni otra.
Lo que sí digo, porque así me lo parece, es que puede entenderse a simple vista que tales críticos estarían en contra de la permanencia de tropas españolas en el Afganistán. Pero no conviene engañarse: si tiene usted oportunidad de volver a leer, verá que en ningún momento se manifiestan a favor de la retirada, y que el objeto de las críticas, en la mayor parte de los casos, no es otro que denigrar al Gobierno en general y, en este caso, a la Ministra de Defensa en particular, con, a veces, tintes machistas. ¡Gensanta!, que diría el Forges, ¡qué tropa!

12/11/08

Titulares dEl País

En la primera del periódico menos malo,
leo una serie de titulares en cascada: “El nuevo código penal contra terroristas que salgan de prisión” “Los jueces podrán imponer hasta 12 medidas de vigilancia a etarras” “La medida incluye pulseras electrónicas y limitación de movimientos” y “La Audiencia dicta orden internacional de captura contra De Juana” ¡uuufff! Medio agotado por el esfuerzo comienzo a leer el texto: “La reforma del Código Penal que perpetra el Gobierno...” ¡Un momento! ¡¿Que “perpetra”?! Vuelvo a leer: que prepara. ¡Joer, cómo tengo la cabeza!
Y una de fúmbol: “El Real Unión ridiculiza al Madrid” “Los blancos caen en la Copa ante un segunda b”. Vaya: yo, que habré visto a lo largo de mi vida no más de 10 ó 12 partidos, y alguno de ellos porque me ha pillado con gripe, resulta que entiendo más de fútbol que los forofos que sientan cátedra en el bar sobre el asunto o que los locutores de la tv que hacen lo mismo.
Y en el interior, destacado en recuadro en el texto de un artículo de José Luis Leal (El aumento del paro): “Si el desempleo sigue ascendiendo a las tasas actuales, superaremos los tres millones de parados”. ¡Hombre, claro! Y los cinco, y los diez, y... Fíjese: por ese camino podríamos llegar a que toda la población estuviera parada, sin pegar golpe. Quien sabe, a lo mejor era una manera de vuelta al Edén. Pero no, es que el titular no puede ser más ridículo al olvidársele incluir el periodo de tiempo a que se refiere, que se puede leer en el texto: “a finales de año”.

7/11/08

Setas venenosas

Como las setas en los otoños, así aparecen
los que, en cada ocasión que se presenta el asunto del matrimonio entre personas del mismo sexo, se declaran partidarios de la convivencia entre homosexuales. A ellos no les importa lo que estos hagan, dicen, siempre que no se casen ni a la unión se le llame matrimonio. Ellos, siguen diciendo, son liberales y no les asustan “esas cosas”.
Pues bien, la mayor parte de los que así hablan, estoy convencido, lo hacen no tanto porque efectivamente piensen de esa manera sino como un modo de rechazar el matrimonio entre homosexuales, como diciendo en santa indignación: ¡Pues hasta ahí podíamos llegar! Pero si la cuestión de la homosexualidad se les hubiera planteado antes de que no hubiera ni siquiera proyecto de aceptar el matrimonio, habrían dejado salir la homofobia que llevan dentro —insisto: la mayor parte—.
Vamos, de hecho, esa cuestión ha estado presente a lo largo de la historia: por ejemplo, durante la dictadura, y ya demostraron los compinches de los que ahora aparecen como “tolerantes” (¿pero tolerantes de qué? ¿no se percatan de que no es una cuestión de tolerancia sino de derechos?), aunque sólo fuera con el desprecio y, en ocasiones, con la cárcel, de lo que eran capaces. ¡Farsantes! ¡Hipócritas!

5/11/08

¿Se han esfumado los prejuicios racistas?

He leído a lo largo del día comentarios
alabando la repentina madurez o falta de prejuicios de la sociedad USA, en el sentido de que lo que hasta ayer parecía imposible, hoy se ha cumplido: la elección de Presidente negro. No creo que sea para tanto ni para sorprenderse de esa manera. En efecto:

1º Negro, lo que se dice negro, tampoco lo es, sino más bien mulato, aunque esto a la ralea racista, que tanto abunda, le sería suficiente (?) para rechazarlo.
2º Ha tenido un gran apoyo por parte del Dinero, en especial, según cuentan, del lobby sionista, y aquí es de esperar que el estado mandatario de los USA en oriente próximo no intente pasarle factura a cuenta de los palestinos.
3º Ha habido personas de raza negra que han ocupado altos cargos en los gobiernos de Estados Unidos: se me vienen a la memoria Powell y Rice.
4º Que yo recuerde, aunque en esto podría muy bien estar equivocado, ha sido el primer candidato negro a la presidencia.
5º Hay que tener en cuenta a quien tenía por adversario: McCain, republicano y, por tanto de la misma cuerda que Bush. En este sentido se podría decir que Bush, aunque sólo sea por contraste, le ha echado a Obama una mano.
6º La labia de éste me ha parecido más que clara. Y
7º El aumento de la participación le ha favorecido claramente, en cuanto que ha sabido enarbolar el banderín del cambio, y no creo que quien votara por primera vez o tras años de abstención se hubiera movilizado para votar al candidato republicano, lo que, en el mejor de los casos, habría sido más de lo mismo.

Se ha hablado incluso de casi milagroso olvido o casi curación milagrosa de los prejuicios racistas. En algún blog de por aquí lo he leído. Por cierto que un comentarista botarate o, más bien, con mala fe ha querido entender que se decía que O. había sido elegido por ser negro, cuando, precisamente el autor del post lo que venía a decir era más bien lo contrario: que lo había sido a pesar de serlo y en virtud de ese milagro.

4/11/08

Te uVe: democracia eres tú

El televisor, artilugio democrático
por excelencia: todos vemos los mismos programas, la misma publicidad, los mismos chismorreos; desde reyes hasta ciudadanos del común; como la muerte, a todos nos iguala: desde aquellos hasta los “súbditos”. (Este fue, por cierto, el término empleado el otro día por un pintor realista —dicho sea en sentido... bueno, por lo que ví, en todos los sentidos— en un programa hagiográfico sobre doña Σοφία). ¿Es imaginable mayor democracia que poder estar viendo la última bobada o tragándose una tanda de anuncios mientras hacen lo mismo en Palacio?

3/11/08

El Filósofo dixit

En la edición de hoy dEl País, publica Savater un
artículo titulado ¿El final de la cordura? en el que tras una introducción-ladrillo en la que muestra su cultura y lo leído que es termina comentando la decisión del juez Garzón sobre el proceso penal en relación con “las fechorías [¡sic!] del franquismo”.
No sé si el juez ha utilizado en el procedimiento abierto la expresión juicio al franquismo o similar, no lo creo porque, que yo sepa, se pueden juzgar hechos, de las personas naturales o jurídicas, y "el franquismo” no es ni una ni otra. Mucho me temo que la expresión es una (inepta) aportación de la prensa y la televisión, que como titular queda muy bien, y que el filósofo hace suya para desvariar en su artículo. Porque no otra cosa sino un desvarío, o una vileza quizás, es atribuir intenciones como la de pretender “desenterrar a [sic por la preposición] la propia Guerra Civil para que ahora por fin ganen los buenos” o la de querer “zanjar un debate histórico con sentencias judiciales”. ¿El final de la cordura? Es posible. De la del orondo filósofo.

1/11/08

Por mí, que siga (y II)

Esto se pone de lo más interesante. Me acabo de enterar de que, haciendo uso de la libertad de expresión, que por lo visto tiene como cualquiera del común, ha soltado que “Bush metió a su país en guerras de venganza y destrucción”. Lo dicho: que siga así, y si a las declaraciones, haciendo uso también de su libertad de expresión, se une Él, adiós Monarquía.

31/10/08

La última gota

En estos días de difuntos (en rigor, el día de difuntos es pasado mañana, 2 de noviembre) me apetece sacar aquí unos versos de A. Machado.

'El caballero, la joven y la Muerte', Hans Baldung Grien
    Daba el reloj las doce... y eran doce
    golpes de azada en tierra...
    ... ¡Mi hora! —grité—... El silencio
    me respondió: —No temas;
    tú no verás caer la última gota
    que en la clepsidra tiembla.
          Dormirás muchas horas todavía
      sobre la orilla vieja,
      y encontrarás una mañana pura
      amarrada tu barca a otra ribera.

Por mí, que siga

Tanto si tiene derecho como si no,
yo en su lugar me estaría calladito y, como dije en otro post, dedicándome a sonreír, presidir mesas petitorias, visitar catástrofes naturales, asistir a velatorios, apadrinar burros y, en fin, todas esas importantes labores que hasta ahora tan bien ha desempeñado. Pero si en cambio quiere salir a la palestra y opinar y largar todo lo que crea conveniente, pues muy bien, adelante. Como si, suponiendo que no haya ninguna ley que se lo impida, quiere en su momento hacer campaña electoral o escribir artículos en las páginas de opinión de los periódicos sobre, por ejemplo, valoración de una acción de gobierno. Lo que pasa es que entonces está sujeta a la crítica, porque, que yo sepa, que una cosa se diga acogiéndose a la libertad de expresión no significa que no se la pueda criticar. Pero en su caso, ella representa, para bien y para mal, a una institución, así es que, que vea lo que le conviene. Yo ya sé lo que no le conviene a una institución tan anacrónica y ademocrática como la Monarquía.

30/10/08

¡Ay, qué oportunidad de seguir callada...

ha perdido! Podía haber continuado en su función de sonreír, dar pésames, visitar inundaciones sin mancharse los zapatitos... En fin, todas esas labores que hasta ahora tan bien desempeñaba. Por cierto, enhorabuena a un partido que yo me sé: ya tienen una valedora Real.
1) “Se ha de enseñar religión en los colegios”. Me pregunto que si le valdrá cualquier religión: ¿el islam, por ejemplo? 2) “Los gays pueden casarse, pero que a eso no lo llamen matrimonio”. Y yo que creía que ‘casarse’ y ‘contraer matrimonio’ era lo mismo. 3) “Pero Hassan, ¿cómo vas a recibirme en unas tierras [Ceuta y Melilla] que son mías?”, dice Ella que decía Él, “su marido”. Resulta que esas “tierras” son suyas, al igual que los reyes medievales tenían tierras y vasallos. 4) Quema de fotos: “Fue un disgusto [...] Queman fotos, trozos de papel”. ¿Le parecerá, igualmente, que cuando se quema una bandera se quema un trozo de tela? En fin, las “confesiones” no tienen desperdicio, como se suele decir.

26/10/08

Si sale con barba...

A propósito de una reunión (¡cumbre!) de prohombres que el emperador del norte ha convocado en Guasintón, sin haber invitado al Presidente del gobierno, estando como está, al parecer, muy interesado en asistir, ya se están por aquí preparando el terreno los patriotas, modalidad anti-Z: si finalmente no consigue estar presente en la susodicha, dirán que ni aun mendigando. Y si lo consigue, que ha sido por mendigar. Ventajismo se llama esa figura. Que la dichosa reunión sea para "refundar el capitalismo" y que la bicicleta no se pare es otra historia.

♫ Reloj, no marques las horas...

Toda la vida diciendo “costumbre” o “hábito” y ahora resulta que se dice “reloj biológico”.

11/10/08

La dignificación por el Trabajo

Con motivo del proyecto
del alcalde de Madrid, en el que según creo anda también una concejal, la pringosa idea El Trabajo dignifica a la persona ha vuelto a asomar la cabeza, traída por quienes, seguramente sin saber de lo que hablan, aunque hablen mucho para ver si así consiguen hacerse oír, aprovechan la mínima para poner a caldo a Gallardón (y de paso, en esta ocasión, para, por contraste y omisión, realzar a la concejal) o a cualquier político del color que sea, porque ellos “no se casan con nadie” y, además, está de moda proclamarse “políticamente incorrecto”, para así justificar cualquier estupidez o vileza que suelten y, como estos botarates gustan también de decir, “todos los políticos son iguales”.
El argumento del Alcalde para prohibir el hombre-anuncio me parece equivocado: no creo que tenga nada que ver en el asunto ni la estética ni la dignidad o, mejor dicho, la indignidad, ni creo que la labor que pretende prohibir sea indigna. Lo que quizás tendría que haber hecho, sin embargo, es regular la actividad con medidas como cobrar una especie de tasa municipal a las empresas anunciantes, que al fin y al cabo están haciendo negocio ocupando la vía pública. En cuanto al reparto de octavillas, creo que es algo que, en Madrid al menos, ya estaba prohibido (prohibición incumplida, of course), aunque no se qué argumentos se utilizaron en su día, y estoy de acuerdo con la prohibición, por dos razones: 1) suponen un auténtico agobio para el viandante —no hay más que darse una vuelta por la Gran Vía madrileña, por ejemplo, para comprobarlo—. 2) la cantidad de octavillas que acaban en el suelo son un foco de suciedad y en ocasiones un riesgo de resbalón, y no digamos cuando llueve, con la pulpa que se forma en el pavimento, escaleras del metro, etc.
Pero volviendo a lo primero: no creo que el Trabajo dignifique al hombre: éste, que yo sepa, nace con la dignidad puesta, como nace también inocente, y no tiene que lavar con el trabajo ninguna culpa innata. Lo que sí creo, naturalmente, es que igual que se puede perder la inocencia o el honor, se puede perder la dignidad con la que se nace. Por ejemplo: con ciertos trabajos.
P. D. En la edición de hoy, pág. 37, dEl País, en cita destacada a propósito de los hombres-anuncio, Savater dixit: “Me parece más denigrante [subrayado mío] que un señor viva de especular en Bolsa”. O séase que, según el periódico al menos, el trabajo de hombre anuncio al filósofo le parece “denigrante”, aunque, eso sí, menos que "especular en Bolsa".

10/10/08

Una de *metereología

Se habla mucho, desde hace ya varios años,
del ‘tiempo meteorológico’ (metereológico, como he oído decir incluso a meteorólogos —antes conocidos como los hombres del tiempo). En efecto, no hay telediario o semejante televisivo que no es ya sólo que incluya este tipo de información, que siempre la ha habido, sino que lo hace en lugar destacado, incluso preferente si ha habido cualquier catástrofe de las llamadas “naturales”, en cuyo caso la información meteorológica salta al primer plano del noticiario.
Por supuesto, en la radio, que sólo oigo cuando no lo puedo evitar, en los viajes en autobús, por ejemplo, en los que no hay forma de librarse, porque al conductor así le suele apetecer, salvo cuando éste cambia ‘radio’ por ‘video’ y te coloca una peliculita, a la que si no quieres no miras pero de cuyo sonido no te puedes librar. En la radio, decía, supongo que ocurrirá tres cuartos de lo mismo. De hecho, en el último viaje en autobús (¡once horas!) se podía oir cada dos por tres al locutor la información del tiempo, en un mezcla insoportable de noticias, chismorreos, llamadas de los oyentes (con las que hacen la mayor parte de los espacios), musiquitas y, ¡¿cómo no?!, la omnipresente y machacona publicidad.
Aparte de la abundacia de información banal y superflua que caracteriza a la época, no se me ocurre qué razón puede haber para tal saturación climática que no sea la de que cada vez nos podemos permitir menos ni la más pequeña incertidumbre: nos pirra lo previsto, que nada quede al azar ni aun para salir al supermecado de la esquina. Nada de sorpresas ni sobresaltos, que todo quede atado y asegurado. En definitiva que, paradójicamente, en unos tiempos en los que tanto se habla de ‘futuro’, se hace todo lo posible por conjurarlo. Por cierto que creo que algo tiene que ver con el asunto del tiempo, en el sentido de aseguramiento del futuro, el de los seguros, que tanto proliferan para prevenir cualquier contingencia en la que a las aseguradoras les parezca que haya negocio. Pero en fin, quede esta historia para otro día.