10/9/09

A propósito

«'Fornicar' viene de 'fornice' (cimbra, curvatura interior de un arco), porque bajo las bóvedas era donde se encontraban en Roma las prostitutas. Sólo el que fornica al aire libre, bajo la bóveda del cielo, es un verdadero fornicador». (Ceronetti).
¿Podría, según esto, tomarse 'cimbrar' (o 'cimbrear'), en una nueva acepción, como sinónimo de 'fornicar'? La nueva acepción enlazaría, además, con la actual de 'hacer vibrar una vara' y aludiría al cimbrarse de los cuerpos en el fornicio. (García).

7/9/09

Embarazada

Ayer anochecido salía yo al balcón para tratar de respirar algo de fresquito, tras algunas horas cascando el sol en las ventanas, cuando al pasar por el salón oí en la televisión que "uá estaba embarazada". Por unos segundos me quedé desconcertado, y el desconcierto fue debido —después me dí cuenta— a que en esta época en que tanto se cultiva el nombre propio de personas (recuerdo que hace años, por si no fuera suficiente con las toneladas de ellos que se usan a diario en la prensa —¡y ahora, ¿cómo no?, en los blogs!—, un periódico inventó la memorable idiotez de ponerlos en negrita), sin que pueda uno librarse de informaciones que maldito lo que le interesan, no hubiera oído ni siquiera hablar de la tal Uhá, como luego me enteré que se escribía.
             Así es que ¿quién podría ser Uhá? ¿Una actriz? ¿Una modelo de Halta Costura? ¿Alguna putita televisiva? ¿Algún figurón del papel couché? ¿Una princesa? En fin...
               Me quedé desde fuera con el oído atento y así me enteré de que la tal Uhá era... ¡una osa! —del zoo de Madrid, para más señas—. Sin embargo habían dicho —seguro—: "embarazada"; no, al no tratarse de una mujer, "preñada", que era lo que correspondía. Por esta misma regla de tres, cuando la osa para, dirán que ha dado a luz. Y si no, al tiempo: permanezcan atentos a sus pantallas.
             Esta muestra de ignorancia supina no tendría mayor importancia, y tal vez no lo habría comentado, si no fuera porque obedece, o así me lo parece y así me lo trajo a la memoria, al mismo género de estupidez que pretende conceder derechos a los animales o habla de los derechos de los animales.

31/7/09

Vacacionales

Del vistazo que algunos días en el último mes he echado a eso tan efímero llamado Prensa se me quedaron dos noticias más o menos grabadas, que tienen una nota en común: la pringue del patriotismo.
            Me refiero, no se en qué orden se produjeron, a la visita del Ministro de Exteriores a la Roca, calificada de "traición" por, entre otros, probablemente, los mismos borregos o sus sucesores que se manifestaban cuando la Dictadura les convocaba a gritar aquello de "¡Gibraltar español!".
              El otro episodio tuvo lugar cuando al condecorar a un héroe del deporte nacional, los organizadores del evento se equivocaron y en vez de hacer sonar la grabación con el himno español, hicieron sonar el de otro país. Ahí fueron las pestes contra los gabachos, como para organizar otra como la del Dos de Mayo.
        Recuerdo ahora, en realidad, otro evento, que se repite anualmente, y que también tendría algo que ver con la reciedumbre hispana, que es la fiesta sanferminera, en la que los toros corren tras los valientes (¿o es al revés?) y que este año se ha revitalizado con la muerte de uno de estos.
          Y como telón de fondo de fuego de todo esto los seculares incendios veraniegos.
                En fin, "La España de charanga y pandereta...".

8/7/09

¿El terrorismo no es delincuencia?

¡Chiiisss... no se me suba usted a la lámpara... todavía: ya me explico! Lo que el título sugiere es lo que se deduciría del hecho de que el Régimen y sus medios reclamen la "condena" del terrorismo —con cuanta más trompetería y aspavientos, mejor—; que los próceres, cariacontecidos, organicen una manifestación espontánea (¿para reclamar a quien?), a fin, dicen, de que los "violentos no se salgan con la suya", de "defender la Democracia" y de otras soplapolleces por el estilo, sin percatarse de la ofensa que supone a las víctimas decir, como se suele, que con los atentados sólo consiguen sembrar el dolor; sin caer en la cuenta de que no hay "suya" que valga, o que, en todo caso, llevan decenios "saliéndose" con ella, que ha sido los centenares de muertos. Lo que el título de mi apunte sugiere, decía, es lo que se deduciría de que el Gobierno y su oposición lo llamen a usted a condenar la acción, puntualmente, cada vez que hay un asesinato terrorista.
          En efecto: si el terrorista es un delincuente, y no otra cosa, quiero decir si no es un enemigo de guerra, por ejemplo, la acción que lleve a cabo como tal se condena por sí misma, y condenarla, en muchas ocasiones proclamando su superioridad moral el que condena, implica optar entre dos términos: uno la censura del acto y otro, imposible por definición, la aprobación. Es como si al terrorista se le dijera, con toda la fuerza y altavoces que se quieran: "No acepto tu acción". Pero esto implica que podría aceptarse, porque si no se puede, como así es, ¿qué necesidad hay de condenarla? Dicho de otra manera: ¿por qué hay que condenar, que implica 'elegir'? Hablo partiendo de que esa condena que se reclama no es ni la jurídica (que no corresponde a ningún particular, periodista ni partido político) ni la moral (que es inútil). Así que el carácter de la censura que se reclama no puede ser sino político, en el sentido de 'táctico', de elección entre métodos: "Rechazo tus métodos". Pero entonces, se quiera o no, la "condena" convierte al acto terrorista en una opción entre otras e implica por tanto conceder a aquél un carácter político.
          Por otra parte, que yo recuerde, en ningún otro tipo de crímenes se reclama ni se manifiesta semejante rechazo público, excepto, modernamente, en los llamados de "violencia de género", pero yo creo que esto ha sido por contaminación con el terrorismo. ¡Ay de aquel vecino de un pueblo que, no obstante rechazar en su fuero interno la muerte de una mujer a manos del marido, pero considerando que no tiene por qué hacer público ese rechazo, no se uniera a la manifestación convocada a la ocasión por el muy atento a los votos munícipe de la localidad!

5/7/09

Aviso

Mañana lunes 6 de julio empiezo las vacaciones de verano, que durarán, como no podría ser de otra manera, hasta que se acaben. Aunque a mí me resultarán breves, para mis incontables lectores será todo lo contrario: comprendo que se les hará interminable mi ausencia, pero espero que lo puedan soportar.
        No obstante, para hacérsela más llevadera, he programado un apunte que aparecerá el próximo miércoles día 8, a las 16:00 horas. La escritura del post me ha sido posible gracias a que no trata de la actualidad actual, "pegada a la noticia", que diría un parla, objeto de estudio del tendido siete de los periodistas o aficionados, que sirve de pábulo a las masas y a los tragaprensa en general, y que los necesarios Medios que la producen ("hoy se han producido las siguientes noticias...") les suministran, sino de otra actualidad.
        ¡Que lo pasen bien!

15/6/09

La requetecopa

Estaba esta tarde en el bar tomando el habitual café on de ros cuando una frase del locutor televisivo hizo que se me pusieran las orejas de punta: "En el arranque inicial del partido...". Se refería, claro, a un partido de fútbol de un campeonato que llaman algo así como copa de confederaciones, y caigo en la cuenta de que, sin haber yo parado mientes en ello, en realidad llevaban varios días con la matraca, lo que pasa es que es una de esas cosas que uno oye como el que oye llover.
        Pero me puse a darle vueltas al asunto, sin poder ya dejar de oír al parla (bueno, en realidad, a los dos, porque hace años se puso de moda utilizar dos locutores para las retransmisiones: el de siempre, que suele chillar, y otro más moderado, más intelectual, que habla más quedo. Me recuerdan a la clásica pareja de payasos en el circo: el de la cara pintada de blanco —el clown, el listo, que siempre resultaba ser tonto— y el otro, el augusto, el de la narizota y con surtidores de agua por lagrimales).
        El caso es que no se por qué llegué a la conclusión de que esta competición está traída por los pelos (dicho sea haciendo inmerecido honor a las demás), como de relleno, para tapar huecos y tratar de —además y como siempre, conseguir pingües ganancias por parte de televisiones, prensa, clubs, anunciantes, etc.— atender al aburrimiento crónico de las masas, que —¡hasta ahí podíamos llegar!— es algo que no se puede consentir: ¡a saber qué frutos podría dar el negro árbol del aburrimiento!
        Por supuesto, no aguardé a la terminación final —como probablemente habrá podido decir el locutor botarate— del partido: me subí a casa a ver si a favor del calor me quedaba un rato amodorrado en el sillón mientras esperaba la llamada de Laly.

12/6/09

Tufo

Ayer fue festivo en Madrid: la festividad del Corpus (o del Cuerpo, ¿no?). Hacía años que no lo era. Se podrá decir que es por la necesidad de dotar al calendario de los 14 días reglamentarios (¿a que tiene guasa esto de que las fiestas sean reglamentarias? Es más: ¿a que tiene aún más guasa que se pueda saber qué día de la semana será, por ejemplo, el 11 de junio del 2050, o el día en que usted cumple los 70, o, calendario lunar por medio, cuándo cae la Semana Santa del 2019, o el 25 de diciembre de...? Puede usted, incluso, ir planificando los puentes de los próximos años.), y que por las facultades que el gobierno regional tiene así lo ha establecido. Pero el año pasado no fue festivo, y sí el 25 de julio, que este año cae en sábado.
        ¿Por qué el cambio, pues? Me he molestado en consultar el decreto de la Cam en el que se establecieron los festivos para el 2009, y no he encontrado ningún preámbulo que lo aclare.
        Así es que me ha dado por pensar mal. Habrá sido cosa de los próceres que rigen nuestra región: una especie de concesión —¿de desagravio?— a la Iglesia, que, ¡Virgen santa!, está tan perseguida según sus pastores. Un cierto tufillo de clericalla sí que tiene, en todo caso. En mi opinión.

11/6/09

Leído deprisa

Titular:
"Un antisemita [cursiva mía] mata a un guardia del Museo del Holocausto".
¿Y qué había leído uno?: ¡"antisistema"!

6/6/09

Aviso electoral (y 2)

Si se pudiera votar en negro...

L
es oigo a ustedes rezongar o, en el bar, mientras mojo el cruasán en el café, aguanto el chaparrón de las verborreas teletertularias (cuyo estruendo ha llegado, según se contaba aquí el otro día, hasta Rágulon), o leo, medio de reojo, aficionados a la plumilla como parecen ser algunos de ustedes, cómo han emborronado unos folios con finos análisis políticos, cada vez más a medida que se acerca "la gran fiesta de la democracia", como diría el hortera periodista de turno, para la Asamblea de la Supranación.
      Los gruñidos, deduzco que se deben a que están ustedes hechos un lío al no saber por quien votar, porque se les antoja que todos vienen a ofrecer más o menos lo mismo, y que este "lo mismo", sospechan también, al mismo tiempo es 'nada', es decir, lo de siempre.
      (Porque seguro que les suena: 'paz', 'puestos-de-trabajo', 'más-seguridad', 'puestos-de-trabajo, 'coches-para-todos, 'derecho-al-aborto', 'derecho-al-parto', 'hipotecas-para-todos', 'derrota-del-terrorismo', 'contral-maltrato', otros pocos más 'puestos-de-trabajo'... Y no me negarán que no han oído: apostar por: "el futuro", "la convivencia", "la tolerancia", "los valores humanos", "la regeneración democrática", "la cultura", "la unidad", "la diversidad", "la unidiversidad"... ¿Que esto último no...? Pues piénselo porque en realidad se lleva mucho).
      Hombre, yo no creo que sea para tanto, pues, a pesar de todo, la oferta es amplia: tenemos izquierdas, derechas, centros, transversales; los últimos, según creo, ¡por primera vez en estas pistas!
      A ver si lo que les pasa es que no creen (¿?) en el "Sistema", como que no les acaba de llenar, a pesar de los años, y, ya les veo venir, les están dando ganas de votar en blanco para que así, "con la fuerza de su voto", como diría el andoba al que me refería al comienzo, demostrarles a todos esos corruptos que bla bla bla... Quizás no fuera mala la posibilidad, sólo que, me temo, es una manera de participar y, por tanto, de confirmar el tinglado. "¡Ah, ya está!, ¿y no votar?", descubren otros. Pues... también es un acto positivo: un 'nohacer' que se hace 'hacer'.
      "¡Pero bueno!", me saltaría alguno si pudiera desde el otro lado de la pantallita, "¡¿y entonces, qué diablos hacemos?!". ¡¿Y a mí qué me cuentan?! ¿Es que no se percatan de que tiren por donde tiren están (estamos) pillados? A mí como si el Gran Día se van ustedes a la playa. Que lo pasen bien.

3/6/09

Aviso electoral (1)

(Tenía otro título: ¿Son los sederitas seres humanos?)

De mi corresponsal L. en C. recibo el correo que transcribo a continuación, literalmente, por si fuera de interés general. Yo, D. G., soy, por tanto, mero copista. Dice así:

«He recibido por la RECUI (Red de Correos Universales e Interplanetarios) una crónica de mi corresponsal Selén en el planeta Sederio, también llamado Rágulon. La crónica, fechada en el equivalente calendario nuestro (por allí, parece que también tienen la costumbre, al igual que nosotros, de medir el tiempo, corrigiendo así a Mairena, quien asegura que el hombre es el único animal que mide el tiempo. Digo "corrigiendo" porque los sederitas, lo que se dice 'seres humanos', antropomorfismos aparte, no estoy seguro de que sean), la crónica, decía, es de hace un par de semanas y en realidad responde a una petición mía de por marzo del 2008 sobre cómo se veían desde allá arriba (¿"arriba"?), desde ese planeta, unas elecciones que había convocadas en aquellas fechas en este país.
        Como mi corresponsal S., según me explica, previó que la respuesta no iba a llegar a tiempo (la distancia entre nuestros planetas es tan enorme que resulta absurda), decidió no enviármela y dejarlo para mejor ocasión, y lo hace ahora aprovechando que se ha enterado —no explica cómo, aunque deduzco que la barahúnda y el griterío es tal que ha traspasado espacios siderales— de que hay unas elecciones a nivel continental europeo, o al menos en la Europa —risum teneatis?— del bienestar.
       Como lo fundamental en aquel correo mío de marzo 2008 era manifestarle mi perplejidad ante tanto partido y cómo se podría salir de semejante confusión, y a cual de ellos se tendría que votar, ya que el que más y el que menos cree —¿qué sería del que no creyera?— en el Progreso, en la Democracia, en la Cultura, en la Paz, y "apuesta" por el Futuro, dicho sea con el debido pitorreo, y, ¡¿cómo no?!, todos ellos están empeñados en hacer trabajar a todo quisque, Selén me viene a decir, esencialmente, que habría que someter a los partidos a una especie de piedra de toque o reactivo que consistiría en averiguar cuál acepta —públicamente, claro— que en España ("en esa porción de la Tierra en dónde vives y a la que llamáis España", dice literalmente) las cifras del paro NO van a bajar jamás a la mitad de las actuales, pongamos dos millones, dos millones y medio.
        Como no quiere hablar por hablar me da las razones para afirmar que el Paro (que, asegura, es junto con el Trabajo un arma necesaria del Capital) no va a bajar de esa estadística:

        "1) La construcción indefinida de casas —esos nichos, a los que llamáis 'casas'— que no hay bicho que las rellene, sino que se compran sólo por inversión, es imposible que continúe. Ese furor cons(des)tructor se os ha caído como el decorado de un teatro.
        2) Las empresas, por mor de la competencia, del agonismo del mercado, mecanizan y automatizan los trabajos todo lo que la tecnología les permite, a costa, claro, de la mano de obra. Así es que, dicho sea de paso, terrícolas, habéis hecho un pan como unas tortas: la tecnología —y eso que la vuestra aun está en mantillas—, en vez de serviros para que estuvierais prácticamente todo el día tumbados a la bartola, le ha servido al Capital para dotarse de otra arma y crear la angustia del Paro".

       Agrega Selén, que aun se podrían considerar otras razones, menores pero con indudable peso, como la disminución del turismo y de la venta de cochecitos y la caída de la publicidad, cuyos trucos —los del turismo, los coches y la publicidad— parece que se agotan.
        Y termina: "Bien, pues ahí tenéis, españoles todos, que os veo con muchas ganas de votar, un criterio: al partido que osara proclamar lo que he dicho antes sobre los números del paro hacedlo merecedor del voto. Claro que yo no me chupo el dedo, como llamáis los terrestres a los terminales de la mano, y creo que aplicando semejante criterio lo vais a tener muy difícil, por no decir imposible. Saludos sederitas".»


Bien, hasta aquí la transcripción del correo de mi corresponsal L.

2/6/09

A ver si encuentro la palabra

Desde tiempos al menos de Jesucristo, a la actitud (in)moral de deducir la virtud de uno —de uno mismo— de los defectos ajenos se la ha conocido como 'fariseísmo'. Pero, para lo que no hay una denominación es para lo que podríamos llamar la actitud contraria: exaltar a alguien para denigrar, à rebours, a quien no se adapta al molde o no sigue el modelo.
        Viene todo esto a cuento de la noticia de que la Reina ha viajado a Londres en un vuelo barato, por cuatro perras como quien dice, y no como otros, que es a donde se quiere llegar. (Que lo haya hecho de su propio bolsillo, creo que no se ha dicho, porque quizás pudiera sonar un poco a cachondeo).
        Que la noticia sea cierta o no sería lo de menos, porque lo que importa es el hecho de que lo que haya podido hacer S. M. pueda convertirse en noticia para así poner a otros en aprietos.
        Como decía al principio, para este tipo de comportamientos, no hay un término que lo denomine, o yo no lo conozco, pero, provisionalmente y hasta que lo encontremos, y siendo piadosos, creo que lo podremos llamar 'engañabobos', sin perder de vista el punto rastrero y adulador de semejante actitud.

Bajar hacia arriba

Se lo he oído mientras comía, y casi me atraganto de la risa, a una vocera de cierto partido. Ante la noticia de que el paro ha bajado en el último mes en unos 24.700 empleados, la susodicha ha declarado que, "según los servicios de estudios más serios, si seguimos así  [subrayado mío] llegaremos a los 5 millones de parados". Como no aclara, o al menos en el "corte" que han pasado en la televisión no se ha oído, qué es "así", se entiende, en el contexto en que lo dice, que se refiere a la bajada del paro. Algo como si a quien, tras bajar un escalón desde, pongamos, una cuarta planta, se le advirtiera que así va a llegar a la quinta.
        ¿Qué ha podido pasar para que la prócer haya cometido semejante dislate? Puede haber ocurrido que la declaración esté fuera de contexto, pero yo me inclino más bien a pensar que, ante la inminencia de la aparición de las cifras, tuviera la respuesta preparada, y la ha soltado sin más modificación. ¿Consciente de ello? A saber, porque a lo mejor ha seguido la norma del buen periodista: no permitas que la realidad te estropee un buen titular.

28/5/09

"Fiat lux!"

Hoy he recibido una carta de mi compañía eléctrica (una que últimamente va de verderona y ecológica y tal y que tiene como lema —¿aguantará usted la risa?— Queremos ser tu energía: en mi próxima reencarnación, si no logro llegar a Presidente de compañía eléctrica, me haré publicitario) en la que me comunican que "a partir del 1 de julio de 2009 el suministro eléctrico será realizado por las empresas comercializadoras de electricidad." (subrayado mío).
       ¡Canastos!, y yo que estaba en que el suministro eléctrico lo proporcionaba una "empresa comercializadora de electricidad". Pues parece ser que no: así es que a lo más que llegan mis entendederas es a pensar que fuera productora, que no "comercializadora", pero el diablo entenderá la diferencia.
        La carta sigue con que si el cambio "no supondrá ni el corte de suministro" —menos mal— "ni un coste adicional para usted", y así hasta el final en que terminan con un listado de "empresas comercializadoras de últimos recursos" y otro de "comercializadoras de mercado libre". Hay que descubrirse para leer las cosas que inventan entre prohombres de la empresa y del gobierno y los de la publicidad.

27/5/09

Sinécdoque

    —Oye, ¿sabes que se presentan los hombres de Rosa...?
    —Sí, pero no es 'rosa': es 'magenta'.
    —Bueno, pues los hombres de Magenta Díez.

Aunque es de mal gusto hacer juegos de palabras con los nombres de las personas, y sin querer herir a nadie, me he permitido fabricar el chiste (fácil), porque estoy harto de que, tomando la parte por el todo, se refieran al partido en cuestión nombrando a uno de sus miembros, quien, por cierto, no se qué cargo ocupa. Eso, que yo sepa, no ocurre en ningún otro. Quizás los simpatizantes debieran cuidar ese detalle. Pero en fin, allá ellos.
    Y además, ¿qué hace usted leyendo blogs en vez de estar en el fútbol como Dios manda?

26/5/09

La tortilla

Eso de la "cultura gastronómica" es capaz cada sitio (pueblo, ciudad, aldea, región) de ponerlo tan alto como la "identidad histórica" del lugar demande, hasta tal punto que, referido a España, quienes quieren meterles los perros en danza a los patriotas, no haría falta que pitaran el himno nacional ni que gritaran ¡muera el Rey!, sino que sería suficiente, incluso más eficaz y con la ventaja añadida de que levantaría en armas por igual tanto a la derecha como a la izquierda como al centro, o como se quieran llamar ahora los que pretenden "lo mejor de cada casa", sería suficiente, digo, con que gritaran ¡¡¡abajo la tortilla de patatas!!!
          Y entonces íbamos a ver cómo entraban al trapo, unos al grito de ¡arriba la tortilla!, y otros al de ¡tortilla o muerte!
         ¡Dios!... ¡La que se podría formar! ¿Que por qué doy ideas?... ¡¿Pero ideas a quien, si esto sólo lo lee usted, hombre?!

23/5/09

La agonía de la política

Aclarando antes que nada que lo de "agonía" lo digo en el sentido de 'lucha', 'competición', ¿'deporte'?
        Que la política tiene ese carácter, con la servidumbre implícita de tener que procurarse la victoria, no cabe la menor duda: lo podemos ver continuamente en los enfrentamientos entre partidos, pero algunas veces aparece meridiana y gráficamente claro, como me ha ocurrido esta mañana, al encontrarme en mi pueblo marquesinas de autobuses y muros empapelados con la propaganda electoral del Psoe, en la que aparecen el rostro del candidato de este partido y el del de la oposición, con la leyenda, algo así, Este partido se juega en Europa (¿a que son ocurrentes los publicitarios?), y más abajo: El futuro vs [sic por la dichosa preposición, así se les atragante] el pasado, o una ocurrencia semejante, creo; que tampoco es cosa de andar memorizando tanta pamplina.
        (Por cierto que la pegada en las marquesinas se ha hecho no sólo en los espacios reservados al efecto, y que paga el anunciante de turno, en este caso el partido, sino en laterales en los que, por aquello de que no impida la visión de la llegada del autobús, no está permitido hacerlo. Digo yo que pensarán que ¡al diablo con las normas, que la lucha es la lucha y la Causa lo merece!).
        Aclaro también que no tiren cohetes, al leer este apunte, los profesionales antiZapatero o antiPsoe, de los que no faltan casos por aquí, porque, a ver, que lea bien (si es que saben interpretar lo que leen) semejante fauna, que suele presumir de incorrecta, incorrectos de manual, absolutamente previsibles, y se percatarán de que su gozo en un pozo.

21/5/09

"Todo necio / confunde valor y precio"

Es uno de los 'Proverbios' más conocidos de Machado, y me lo ha traído a la memoria una polémica surgida en algunos de estos blogs sobre el valor de lo que aquí se publica, que yo desde luego lo veo muy efímero, valor que nada tiene que ver con el esfuerzo que a uno le haya costado escribir. Es un error y una estupidez deducir la bondad de un texto, u otra obra, en general, del hecho de que a quien lo haya parido le haya supuesto un gran esfuerzo. Una relación viscosa, ciertamente, la de 'esforzado' = 'valioso'.
        Esto me recuerda esa doctrina, más común de lo que se pueda pensar, sobre todo en los deportes (ahí tenemos a los escaladores, como ejemplo paradigmático, quienes deben de estar convencidos de que cuanto más alto es el pico al que se suben, y mayor, por tanto, el padecimiento, más hacen por la Gran Causa de la Humanidad), en las religiones (¡el Cristianismo triunfante, con su Cristo sufriente como prueba de verdad! Pero, "¡No puedo cantar, ni quiero / a ese Jesús del madero, / [...]"), en las ideologías políticas (las Revoluciones, con sus víctimas necesarias, o, más modernamente, el Progreso, con, también, sus necesarias víctimas), cuyo principal dogma se podría resumir en algo así como: "Sufro, luego es bueno".
        Otra manifestación de la confusión entre precio y valor, o esfuerzo y valía, es la que se da en los restaurantes, en los que, aun a riesgo de simplificar, se puede decir, no en aquellos que pudiéramos llamar de diario, en los que el cliente probablemente acuda en la mayoría de los casos por necesidades de su jornada laboral u otra circunstancia que lo obligue a comer fuera de casa, pero sí en los de lujo, a los que acuden adinerados requeridos por el cumplimiento de compromisos o aficionados a la gastronomía, incluso a la "cultura gastronómica", para más inri.
        En esos restaurantes, y en las ocasiones que he señalado, la norma es, norma inconsciente pero norma, alojada en algún lugar de la conciencia, cuanto más caro, mejor. Mejor será lo que uno coma, aunque le pongan una mierda pinchada en un palo en medio de un plato como una plaza de toros de grande. Porque a ver, si pago un precio caro ¿cómo no va a ser bueno lo que me como? Y mejor aun si encima tengo que presumir ante invitados de que la invitación me ha costado un pastón.
        Según escribía lo anterior se me ocurría otro ejemplo —serán infinitos—, que es el de la relación entre una nación y sus mártires: más grande se aparecerá ésta ante los patriotas y otras naciones, cuanto más sea la sangre sobre la que se sustente. Paradigma moderno de esto, el Estado de Israel, que hace valer a la menor ocasión los millones de muertos de los crímenes nazis, no faltando nunca quien esté dispuesto a conceder que "sufrieron mucho, luego tienen razón".

16/5/09

Antónimos

Salen los providas y mandatarios de la Iglesia con pancartas del estilo "No existe el derecho de matar. Existe el derecho de vivir".
            Pero el antónimo de 'matar' no es 'vivir', sino, en todo caso, 'engendrar' o 'procrear'; y aquí, que se sepa, a nadie se le prohíbe esto último.
            Un lema falaz, por tanto, donde los haya, que me recuerda a aquel otro cartelón infame, de hace unos dos meses, de la susodicha, que presentaba a un niño hecho y derecho como víctima del aborto, y que sólo puede revelar, tanto el de ahora como el de entonces, una conciencia o, en el mejor de los casos, subconciencia turbia.
            Pero el de ahora, peor aún, si cabe, pues siendo aquél un resultado de la falacia publicitaria, y falaz el lenguaje de ésta, incluso me atrevería a decir falaz por definición, es el lema de ayer, en cambio, el resultado de unas gentes del común, aunque, eso sí, más bien enfervorizadas con el asunto del aborto.

15/5/09

Yo objeto

En España (iba a haber escrito 'este país', pero no lo he hecho para evitar que patriotas se me tiren a la yugular. Así es que 'España') se ha invocado a veces la conciencia como instancia inapelable, soberana, para dejar de cumplir una ley o, lo que viene a ser lo mismo, pretender el objetor que la ley que va contra su conciencia no le obliga.
        Pues bien, me estoy pensando que en este país tan concienciado, que incluso ve con simpatía esa suerte de cristalización del individualismo más radical, voy a escribir, si nadie me lo impide, en cuanto termine este apunte, al Ministro de la cosa correspondiente para comunicarle que yo, por motivos de conciencia, no pienso soltar ni un céntimo a través de los impuestos para pagar la compra de automóviles, y para que el susodicho Ministro, a su vez, me diga cómo vamos a hacer efectiva mi sacrosanta decisión.
       Así es que, ¡por favor!, que alguien me sujete los dedos o me desenchufe el ordenador y me impida escribir, porque si no la voy a liar muy gorda. Si lee usted esto, Ministro, avisado queda.

13/5/09

El debate

Aun no ha terminado, hermano, no, qué va; tras muchas horas de parla de los próceres, y de sesudos artículos y finos análisis de sus concomitantes periodistas (profesionales o fracasados), vienen las cataratas de tertularios; de opositores y progubernamentales; de muñidores, en fin, todos ellos, del Dinero.
      ¿Pero como ha podido usted tragarse un tostón semejante en el que, aparte ya del asunto en sí, que se las trae, por su propia esencia agónica cada participante va a ver si gana?
      ¿No tiene usted suficiente con las competiciones deportivas, en sentido estricto, que le hacen tragarse porque a usted le gustan, y no hay mejor criterio que el gusto personal, como le han enseñado, para que encima se apunte a estas otras? ¿Tanto se aburre? ¿Se está usted preparando acaso para los Juegos Universales con que nos amenazan? Oiga: ¿y por qué no se compra un carro ahora que el gobierno socialista, y el del color que en su región le haya tocado padecer, le va a ayudar? Es más, podría comprárselo al chico mayor (que seguro que hasta sabe votar) e irse preparando para comprárselo a la chica en cuanto tenga edad para pedirle para el carné, porque seguro que ambos, los pobres, por mucho que follen con amigotes o novios también se aburren lo suyo. ¿No comprende que ya nacen con el instinto natural 'coche', como los patos, por ejemplo, con el de volar? Ande, hombre, ayúdeles, a ver si les va a crear un trauma si no lo hace.
      En fin, bueno, el que se haya puesto a leer y haya llegado hasta aquí significa, con el título del artículo, que no llevaba a engaño, que no había tenido usted suficiente ración de debate. Pobre.

9/5/09

¡Muévase!

En la primera dEl País se anuncia como gran noticia que "Cinco autonomías darán ayudas directas para comprar coches". Ni molestarme en averiguar de qué color político es cada gobierno de las susodichas, si del socialista (¿pero quien sabe lo que eso podrá significar hoy?) o de la derecha, porque esto, bajo la necesidad del Dinero de moverse, da igual.
        Tampoco me parece nada nuevo lo de las "ayudas": el sector siempre las ha tenido, al menos desde que el truco de sacar nuevos modelos de coches para que parezcan otros y, de paso, consolar al conductor del aburrimiento a los pocos años de la compra, desde que ese truco, digo, empezó a agotarse.
       ¡Qué sería del Capital, mientras éste no encuentre repuesto, sin uno de sus puntales básicos, como es el automóvil! ¡Y con todos los puestos de trabajo que cuelgan de él y sus industrias adyacentes, incluida la de reparación de heridos y entierros de muertos de los fines de semana (con los extras de los puentes)!
      Y como imagen del conchabamiento entre el Dinero y el Poder, en el mismo periódico, en páginas interiores, el Sucesor real, al volante de un coche que debe de ser la leche de potencia, velocidad y "prestaciones", flanqueado Aquél por un Ministro y un Presidente autonómico.
        En el pie de foto aparece el modelo del coche introducido como oblicuamente. ¡Cómo cambian los tiempos... para seguir igual! Hasta hace poco, un nuevo coche se anunciaba sentando a una moza de buen ver en el capó, enseñando cacha. En este caso se valen del Heredero, como dije, en el asiento del conductor, supongo que con la justificación, más o menos subliminal, de que la fabricación del artilugio en España contribuye a hacer patria.
      Y, finalmente, en el texto de la noticia, el periódico, respirando por la herida, llama "sector mortecino" al del automóvil, supongo que para justificar las medidas de "ayuda" de los Gobiernos (nacionales, subnacionales o supranacionales) para vitalizar al moribundo.

P. D. Si a algún lector aficionado a los autos se le ha bajado la moral, quizás pueda tener un subidón si se planta delante de la Te uVe a ver carreras de coches (o de motos, que tanto da): seguro que le pasan alguna.

7/5/09

Les informamos de que...

Conversaciones de Herminio con su sobrina Laly (VI)

        —Dime, tío... ¡Dime!
      —... ¡Ah!, hola, Laly. Es que aún no me he acostumbrado a que cuando me contestan al teléfono se dirijan a mí sabiendo quien llama antes de hablar. ¡Puñetas de tecnologías! Hasta hace unos años se contestaba con un "¡dígame!", sin saber, por supuesto, quien llamaba. De ahí se pasó al seco "¡si!" Y hasta al actual, por los aparatos con ventanita: "¡dime!"
     —Bien por el recorrido histórico, tío Herminio. Y tiene sus ventajas lo que dices porque si no quieres no contestas, algo que he acabado practicando últimamente con algunos números que ya conocía y que me llaman para ofrecerme las últimas maravillas de sus productos o para informarme de que me ha correspondido ("para usted y un acompañante") un viaje a las Chimbambas a condición de que yo llame a... en fin seguro que ya conoces las triquiñuelas.
      —Sí, pero yo soy muy expeditivo. Antes aguantaba sus rollos pacientemente hasta que veía el momento de cortar, rollos durante los cuales me restregaban el nombre propio, me hermineaban a cascaporro ("don Herminio, esto", "don Herminio, lo otro") o me caballereaban si no sabían mi nombre ("caballero... "): un truco probablemente aprendido en alguna escuela de 'psicología del comercio', ("especialistas en tí"). Ahora sus asaltos no me duran ni cinco segundos: enseguida los calo y corto con un "gracias, no me interesa" o algo por el estilo.
      —Seguramente en muchos casos nos perderemos valiosísimas informaciones...
      —De 'informaciones' precisamente no andamos escasos: si por algo se caracteriza este tiempo es por la información, en concomitancia y complicidad con los modos y modas actuales del Capital, ya sabes, eterno: a todas horas, en todas partes y por los medios más diversos...
        —Eso del 'Capital', tío Her, una antigualla ¿no?, ahora se dice...
     —Claro, no has leído el articulito del otro día en que se hacía alusión a eso, trayendo a colación los versillos de don Antonio: Ya se oyen palabras viejas. / Pues aguzad las orejas. Bien. Te decía de la información, y no me refiero sólo a la barahúnda informativa de noticias y chinchorreos que vomitan a carretones emisoras, televisiones y periódicos, sino a la información, pudiéramos llamar callejera (con la que te das de narices quieras que no), de (y te hago sólo una breve enumeración): vallas comerciales (entre las que hay que incluir, ¡¿cómo no?!, las de las obras municipales, estatales y estatículos regionales, junto a las que aparecen, las de la empresa constructora); señales circulatorias; pantallas a toda pastilla en el Metro; buzones atascados con propaganda, bien en forma de pasquines, bien en forma de periódico municipal que sirve de propaganda al Ayuntamiento de turno, o bien como guía publicitaria disfrazada de noticiario, del estilo de éste al que servimos de sostén...
      —Ibas a ser breve...
      —Perdona, Lalita, tienes razón.
     —Y,además, estoy entrando en el Gran Centro Comercial en dónde no sé si podremos seguir la charleta.
      —Preciosa, buen sitio: ahí no te va a faltar información.
      —Gud bay, tiíto.

Le iba a haber propuesto a mi sobrina un grito revolucionario, pero no me ha dado tiempo, tal es la prisa que parecía llevar por meterse en el antro, lema muy apropiado para éste:

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Nota del editor: versos de Machado en Nuevas canciones

5/5/09

Gibraltareñas

Dos anécdotas (o chistes) en torno a la Roca; creo que muy conocidas. Las dos deben de tratar de por los años 50 ó 60; en todo caso, de la época de la dictadura.

1. Una alegre y patriótica muchachada se planta ante la embajada británica, y al oir los gritos sale un empleado, quien pregunta: "¿Qué queréis?", "¡Gibraltar!", es la respuesta de los mozos. A lo que el funcionario responde a su vez, al tiempo que cierra con un tremendo portazo: "¡Aquí no lo tenemos!".

2. Más o menos el mismo rebaño, supongo, en el mismo sitio. El embajador oye el alboroto y telefonea al Ministro de la Gobernación, como creo que se llamaba entonces al del Interior, para quejarse. Éste le dice al embajador: "¿Quiere que le mande más policías?" "No señor", responde el embajador, "lo que quiero es que me mande menos estudiantes".

4/5/09

El Capital se acomoda


'Saturno devorando a un hijo', GoyaL’Argent n’a pas de Maître

Que nadie se encalabrine por el término algo tremebundo del título (¿anticuado?: mas —Ya se oyen palabras viejas. / —Pues aguzad las orejas.), pero ¿qué iba a decir?: ¿el ‘Sistema’?; me da un poco la risa floja.
      El caso es que el Capital necesita sus acomodos —ajustes— periódicos para sobrevi- vir (unas ruinas empresariales por aquí, unos miles de despidos por allá...), de lo que en los últimos meses estamos teniendo muestras con eso a lo que sumaria y tontamente denominamos “crisis”, que para ser tal ya dura mucho, puesto que ‘crisis’ alude a algo momentáneo, puntual, diría un periodista o un prócer de la política o de la empresa.
        Más bien tiendo a pensar que el Capital, tras haber dejado en el camino numerosas víctimas privando a mucha gente de su medio de vida o llevándola a la ruina hipotecaria, y aumentando las desigualdades, empieza a encontrar sus nuevos métodos para perpetuarse.
      No es posible mantener indefinidamente engañifas tales como: la antigualla del automóvil, con más de un siglo, que había que cambiar cada cinco años; los trasiegos turísticos sin parar, cuanto más lejos y más costosos mejor, haciendo el gilipollas con la cámara de vídeo; los churrascos de la quincena veraniega en la playa —bueno, en los últimos años creo que se optaba por la “semanita”—; y, sobre todo, la construcción sin tasa, desde que se empezó a construir, es decir destruir, la costa con el desarrollismo de aquellos ministros opus meapilas de hace 50 años, hasta los tiempos democráticos en los que se ha hecho hasta en los parques (en mi ciudad, botón de muestra, se está construyendo como 1/3 de un parque por aquello de la Cultura, y porque, ¡vive Dios, hay que dar trabajo!).
        ¿Iban a durar todos estos cuentos, y muchos más, indefinidamente?
        (Según terminaba de escribir el presente comentario leo en la portada del periódico que “Grandes cocineros crean menús más asequibles”. Otra tomadura de pelo: la de los restaurantes carísimos para ricachones).
        Llega un momento en que la publicidad y la televisión, firmes aliadas del Capital, no pueden exprimir más a las masas, y hay que cambiar y buscar nuevos embelecos y, sobre todo, no hay que permitir que la gente caiga en la cuenta de vivir modestamente: sería la rüina del Dinero. Y tratando de encontrar el nuevo acomodo es en la que el Capital anda. ¿La crisis, dice usted? Llámelo como quiera.

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2/5/09

La vírgula

Desde hace unas semanas han brotado como hongos unos cartelones en las obras municipales de mi ciudad, cuyo nombre prefiero callar. Los han colocado en cada obra en parejas: uno de ellos por parte del Gobierno y el otro por el Ayuntamiento. Los dos, obviamente, tienen el mismo fin: Ellos lo llaman ‘información’; yo, ‘propaganda’, porque ¿qué sería sin ésta de los gobiernos de cualquier color, ya sean estatales, municipales o regionales? (De estos tenemos abundantes pruebas en la región madrileña: un pastón se deben de gastar en decirnos, por ejemplo, que tenemos el mejor Metro de la tierra. Y digo "gastar", pero debería decir ‘invertir’ porque eso es para Ellos la propaganda: inversión en votos).
        Los cartelones los colocan aunque sea para una obra tan simple como hacer un resalto en un paso de peatones, que les lleva, hinchando el perro, como mucho tres días. Pero allí los dejan. ¿Para la posteridad?
        El cartel del Gobierno, ¡oh genios del diseño!, anuncia un llamado plan E, pero coronando esta letra con la tilde ~, que remite a la ‘eñe’, letra tan nuestra, tan de nuestra esencia, ¿verdá usté? Quizás algún lector recuerde, a este propósito, la que se armó hace unos años porque había no se qué problemas o nos querían quitar la susodicha letra de los ordenadores. ¡Hasta ahí podíamos llegar: una letra tan española! (También, por cierto, un ministro felón quiso retirar de las carreteras el toro de un coñac, y no se lo permitimos; ¡menudos somos los españoles cuando nos ponemos!)
        Pero, volviendo a las obras: de no haber sido por el dichoso plan (trabajar por trabajar, dar trabajo para que la maquinaria no se pare) muchas obras no se habrían hecho, pero no porque no hubiera dinero sino porque maldita la falta que hacen.
        ¡Ah! "La España de charanga y pandereta, / cerrado y sacristía, / devota de Frascuelo y de María, / de espíritu burlón y de alma quieta," ¿De verdad "ha de tener su mármol y su día, / su infalible mañana y su poeta"?