22/2/22

22 2 22

16/2/22

Haiku (35)

                  Punta de flecha:
                  la bandada de pájaros
                  en formación vuela.

9/2/22

Haiku (34)

                  Fiada paloma
                  apura en la piscina
                  el agua en la lona.

3/2/22

Diurno en el parque

                        Prados escarchados.
                        La sierra nevada.
                        En el horizonte
                        el sol se levanta.

31/1/22

Greguerías (6)

Las polillas, polvo con alas.

Hilera de hormigas, caravana al interior de la tierra.

Chemtrails, estelas de brujas intergalácticas.

26/1/22

Tercerilla

                        Cosas de la luna:
                        parecer muchas
                        siendo sólo una.

18/1/22

Estas cosas pueden pasar

Fui a hacerme una prueba médica. Hacía poco que había visto la película El cartero siempre llama 2 veces y al llegar a la clínica, allí estaba ella, Jessica Lange. Me dice que me desnude —esto empieza bien—: "Quédese sólo con los calcetines". Me extrañó, más que nada porque hay cosas que no me gusta hacer con los calcetines puestos. Me hace tumbar en una camilla o tabla y al poco rato, después de que si ponte en esta postura o en la otra, noto como un pinchazo en un brazo, como cuando te ponen un sedante.
Lo que recuerdo a continuación es un sueño erótico como para derretir el Polo Norte, con Jessica y yo en la tabla de hacer las pastas. Al despertarme me veo desnudo bajo una sábana y oigo a uno que dice: "Ha salido todo bien". Yo pienso: "¡Ah, si yo le contara lo bien que ha salido!".
Al salir al pasillo pregunto por Jessica, me dicen que ha terminado su turno y se ha ido. Hombre, no es cosa de volverse a hacer pruebas en el hospital para encontrarse con ella: los sueños no suelen repetirse o si lo hacen es en forma de pesadilla.
¡Ah, King Kong, qué suerte cuando, enamorado de ella hasta las trancas, la tuviste en el cuenco de la mano!

16/1/22

Nueva de Rágulon

Recibo nueva misiva de mi amigo ragulita (o sederita porque también el planeta Rágulon es conocido como Sederio) en la que me cuenta:
«Al día siguiente de enviarte la última (y no hace falta que te hagas a la idea de cómo son nuestros días ni cuanto duran porque lo que es seguro es que no son iguales que los vuestros: no se rigen por vuestra estrella Sol sino por la estrella Helio) apareció en la fachada de nuestra cápsula el grafiti del que te mando foto. Seguro que es obra de alguno de los que están a nuestro servicio. Sospechamos sobre todo de Robotiev, un mucama última generación que hace poco está en nuestra casa. Creemos que es obra suya porque ya ha dado pruebas de su capacidad para la burla. Las dos últimas fueron: se declaró en huelga alegando que había conocido a Robotieva de la que estaba enamorado hasta las trancas y nos "exigía" que le diéramos alojamiento en nuestra cápsula. La otra chanza que nos ha gastado fue que se desconectó él mismo la batería para hacernos creer que le había llegado su fecha de caducidad. Empezamos a echar pestes contra el Ámazon pensando que nos habían engañado. Así estuvo un buen rato, apagado, hasta que se conectó, al tiempo que se descojonaba —si en su caso se puede decir en estos términos— de la risa. Pues bien, como te decía antes es muy probable que la pintada sea obra del gracioso Robotiev. Aquí la tienes».

15/1/22

Haiku (33)

                        En la laguna,
                        la helada nocturna
                        levanta brumas.

12/1/22

Carta de Rágulon

De mi amigo en el planeta Rágulon recibo carta, por medio de la RECUI (Red de Correos Universales e Interplanetarios), que transcribo. Dice:

«Me había desplazado en el transbordador interplanetario desde mi cápsula-hogar en Rágulon al satélite Selene, cuando llevaba unos días sin saber nada de mí, por lo que decidí llamarme al móvil, con la misma respuesta de voz metálica e irritante siempre: "El número al que llama está ocupado". Después de varios intentos decidí volver a mi cápsula a ver si allí conseguía tener noticias mías. Tomé, pues, un taxi del servicio La Salamandra Voladora (no quise utilizar el transbordador porque me suponía esperar unas horas y el taxi, más rápido, me ahorraba algunos años-luz, que, además, teniendo en cuenta el precio que está adquiriendo ésta últimamente —en todas partes cuecen habas— me ahorraba un dinero —si, aquí también el dinero es la medida de todas las cosas—). En unos años-luz de nada —ya sabrás que aquí rigen otros parámetros— me planté desde vuestro satélite en mi cápsula-hogar. Al entrar en el dormitorio me encontré a mi mujer y a un desconocido en la cama. Ante mi pregunta de "¿éste quién es?", seguida de otra, un tanto ingenua (ahora me doy cuenta) de "¿qué estáis haciendo?", mi mujer me responde: "¿pero cómo que quién es?: ¡eres tú! Llevamos una semana sin salir de la cama". Fíjate, amigo, ¡una semana! No quiero que te rías ni que hagas comentarios jocosos, ya te he dicho más arriba que aquí hay otros parámetros. Me quedé tranquilo al encontrarme. Te escribo desde la cama, en un receso».

Fin de la transcripción.

7/1/22

Haiku (32)

                        Viejo alcornoque:
                        ayer rico en bellotas
                        pero hoy tan pobre.

31/12/21

Haiku (31)

                        Niño Año Nuevo:
                        llévate toda la podre
                        del año viejo.

19/12/21

Haiku (30)

                        Noches de hielo:
                        tiembla bajo cartones
                        algún sintecho.

13/12/21

"Desde Rusia con amor"

Creo que anoche estuve en Rusia, así como suena. Viajaba en un tren, en un vagón que parecía de mercancías o de ganado, con mucha gente, entre otros Yuri Zhivago y su mujer, Geraldine Chaplin, y Lara/Julie Christie, pero Lara iba sólo conmigo a pesar del amontonamiento. Por un momento asomó por el techo Carlos Saura, que sonrió a Geraldina. Nuestro tren paró en mitad de la estepa y tras un rato de espera, otro nos pasó y alguien del vagón murmuró: "Ahí va Estrélniko" (el marido de Lara, pero ahora ella estaba conmigo, enamorado yo de sus ojos, solos los dos en el tren), el antiguo Pasha convertido en temible comisario bolchevique ("La vida privada ha muerto en Rusia". Pero no, Pasha o Estrélniko o como quieras llamarte, porque yo estoy con Lara). Tras un día de marcha o una semana o que sé yo cuanto, paramos en mitad de la nevada con el fin de abrir las compuertas del vagón y romper las planchas de hielo adheridas a él. Yo, reclinada la cabeza sobre Larisa/Julie, desperté a los golpes de las palas.

Sospecho que los sueños se hacen con diversos materiales. Una especie de 'collage' o revoltijo de cosas pensadas o vistas. En el parque de las Presillas de Alcorcón quedan restos del lecho de piedras de una antigua vía férrea militar que iba de Campamento a Leganés, desmantelada hacia el 2002. Por otra parte, desde hace unos días, desde algunas zonas del parque y mirando en dirección norte o noroeste se ve mucha nieve en la sierra, la de Guadarrama desde luego, no me parecen los Urales, destacando, estoy casi seguro, la llamada Bola del Mundo.

8/12/21

Inmaculada

(Me atrevo a imitar el estilo de los sonetos de Belli (1791-1863))

             Te escabulliste del común pecao.
             Y que cómo pué ser eso preguntan
             porque acaso algún truco se barruntan
             como otras veces nos han merengao.

             Y es que los que recelan no se cuscan
             de que la madre del Divino Verbo
             no podía menos que libre estar
             de mancha como ningún otro mortal.

             Entiéndolo yo así, que he pescudao:
             un pope de Roma dictó hace siglos
             creer en el dogma de la Simpecao.

             Y si alguno en su corazón dudare
             de la dotrina de la Santa Madre
             quedaría isso fasto excomulgao.


(El 8 de septiembre, a los nueve meses justos, es la Natividad de la Virgen)

15/9/21

Pregunta

                    Pregunté a Dios:
                      —¿Quién eres tú?
                      —Yo soy el que soy.

                    Pregunté al hombre:
                      —¿Quién eres tú?
                      —Yo y mi circunstancia.

                    Pregunté a la vaca:
                      —¿Quién eres tú?
                    No dijo ni mu.


                   Y es que ya lo dice el poeta:

                    «En preguntar lo que sabes
                    el tiempo no has de perder…
                    Y a preguntas sin respuesta
                    ¿quién te podrá responder?»

11/9/21

Las torres

Con los catorce versos que copio empieza el extenso poema —unos 500 versos— de Agustín García Calvo (1926-2012) titulado Cantar de las dos torres, publicado en 2008, dedicado a lo que es fácil de imaginar, sobre todo hoy.

     «Canta, diosa, la Fe de los hombres hijos de muerte,
     Fe que alzaba a los cielos altivas torres a veces
     y a veces las arrumbaba por tierra, y di de qué suerte,
     siendo una y misma la Fe, guerreaban como si fuesen
     una con otra. Y ¿cuál era, di, aunque sea el de siempre,
     el tiempo del choque tremendo? Que avino al cabo de veinte
     siglos de andar por acá rodando el Verbo y de trece
     que huyó de la ley el Profeta. A fin de ser diferentes,
     partido tenían el mundo en harturas y en escaseces,
     dos modos que tiene la misma miseria de aparecerse:
     los unos creían en un porvenir de huríes celestes
     y en tanto cubrían de velo la cara de sus mujeres;
     los otros ponían "Fiamos en Dios" por marca y membrete
     justo en la cara del Dios uno y mil de su cuño y troqueles.
     […]»

25/8/21

"los sueños, sueños son". En las vías del tren

De chico, viviendo en la primera casa que tuvimos en Vallecas, subía a las vías del tren, que pasaba muy cerca. Lo hacía solo o con un compañero —Goyo, del Centro Gredos, 4º de bachiller— y una vecinita —¿Nati?—, que era medio novieta suya. (Una vez los sorprendí cuando ella se levantaba la falda para enseñarle las bragas). El entretenimiento era poner monedas de 10 cts. —perra gorda— sobre los raíles para que el tren las planchara, y, efectivamente, imaginaos, las dejaba como papel de fumar.
Esta noche, unos 59 años después, hemos vuelto a subir a las vías. Hemos jugado con las perras-gordas en los raíles y tras buscar las monedas despachurradas no vi a ninguno de los dos. Quizás es que lo he soñado, pensé, y ya no jugamos a eso. Y al levantar la vista y ver el tren que se alejaba los vi que, volviendo la cabeza hacia donde yo estaba me decían adiós con la mano. Iba otro con ellos, vestido de maquinista —¿Buster Keaton?—, que señalaba el nombre de la locomotora. Cuando trataba de distinguir si era La General, un pitido del tren o de algún coche me despertó.

17/8/21

"los sueños, sueños son"

Voy en el metro, vestido de soldado, probablemente de Cuatro Caminos a Atocha, y al parar en una estación intermedia veo entrar a Merceditas, compañera de la que estuve enamoriscado sin que ella, que bebía los vientos por Alain Delon, me hiciera el más mínimo caso, cuando trabajé —con 15, 16 años— en una zapatería de la calle Hortaleza. Empujada por quienes entran detrás se viene de frente hacia mí, que voy apoyado con la espalda en la puerta opuesta, y pega su boca a la mía. En un momento se separa y susurra: "Siempre me gustaste, idiota". La puerta en la que me apoyo se abre y caemos los dos, abrazados, a la vía. No nos pasa nada porque en ese momento... me despierto. Si no me llego a despertar podría haber pasado un tren en sentido contrario y... pabernos matao.
El sueño tiene una base real. Hasta llegar a "pega su boca a la mía", que ya es puro sueño, son hechos. Lo que ocurrió tras entrar ella en el vagón, quedándose de frente y cerca de mí, es que nos reconocimos —estoy seguro de que ella me reconoció—, pero ni ella dijo nada ni yo, bobo o tímido, tampoco.

10/8/21

Recuerdo infantil. Vencejos

                   De casa de abuela, un niño,
                   hoy ya en el tiempo perdido,
                   con el vecino Santiago
                   y Julio, amigo del niño,
                   a cazar vencejos van
                   al arrabal de la Gata,
                   a charcas del Amarguillo.

                   Alambres a ras del agua
                   cruzan la escasa del río.
                   Eran las trampas en que aves,
                   con su trajinar continuo,
                   al perseguir los mosquitos
                   —vuelan con la boca abierta,
                   durante el vuelo dormitan—,
                   tropezaban con el pico.

                   Santiago, el Duende apodado,
                   en un saco los metía.
                   A casa se los llevaba.
                   Nunca supe lo que hacía.

                   Al cabo de tantos años
                   es así como recuerdo
                   la crueldad de üna caza;
                   para los niños, un juego.

21/7/21

Haiku (29)

                                  Gritan: ¡medusas!
                                  La playa se alborota.
                                  Nadie en el agua.

15/7/21

Haiku (28)

                                  ¡Un tiroteo
                                  es el vuelo cruzado
                                  de los vencejos!

6/7/21

Del Edén a Babel

                   A Zeus robó Prometeo,
                   según cuenta el mito, el fuego
                   escondido en una caña.

                   "¿Qué has hecho, insensato, Adán?",
                   dice el dios con voz tonante,
                   "¿Qué escondes en la laringe,
                   que por bulto de la nuez
                   se revela? ¿No será,
                   acaso, que la palabra,
                   el lenguaje, me has robado?".

                   "¡¿Cómo que 'Adán', padre Zeus!?
                   ¡¿Me tomas por el hebreo
                   primero en el paraíso?!
                   ¡Mas soy el titán Prometeo!".

                   "No hace falta que te pongas
                   estupendo, que tanto das
                   tú, tiquismiquis, como Adán.
                   Igual, lenguaje que fuego.
                   Lo mismo, caña que laringe.
                   Tanto da nuez o manzana.
                   Y puestos a dar lo mismo,
                   igual Yavé que Jehová;
                   lo mismo, Dios que Deus
                   y hasta el que te habla, Zeus.

                   Por cierto, por tu osadía
                   tienes don de la palabra,
                   que a mí mismo te asemeja,
                   según de la bicha promesa,
                   sales de condición animal,
                   mas pagarás el precio cierto
                   de saber que eres mortal".

                   No evitó el robo Dios/Yavé,
                   pero, algún siglo después,
                   tomó duras represalias
                   con la torre de Babel.

                   Temiendo, seguramente,
                   celoso quizás también,
                   del poder de la palabra
                   en manos del hombre aquel,
                   dio en confundir la lengua
                   y así dividir su poder.

2/7/21

Réplica

                    La confusión entre Lía
                    y Raquel, esbelta y hermosa,
                    dice, atenta, una lectora
                    de mi muy atrevida glosa,
                    ¡tan difícil no sería!

                    Hay antecedente familiar
                    de algún error semejante:
                    la bendición a Jacobo,
                    (sigue mi comunicante)
                    que suplantó ante Isaac
                    a su hermano Esaú velloso.

                    No es lo mismo, digo yo:
                    siendo el padre Isaac ciego
                    y los hermanos gemelos,
                    las manos de Jacob palpó
                    para ver si eran velludas,
                    y por arte de Rebeca
                    —madre—
                    eso es lo que resultó.

                   ¡Sí, claro! Pero repito:
                   no es lo mismo, digo yo,
                   porque aun estando a obscuras
                   en cama Jacob con Lía
                   no habría lugar a engaño
                   porque algo más que las manos,
                   cierto que el Jacob a la
                   impostora palparía.

29/6/21

Glosa

«Amaba Jacob a Raquel [su prima] y dijo a Labán [su tío]: "Te serviré siete años por Raquel", [transcurridos estos] Jacob dijo a Labán: "Dame mi mujer". Labán […] dio un convite; y por la noche, tomando a Lía [hermana mayor de R.] se la llevó a Jacob, que entró a ella. […] Llegada la mañana, vio Jacob que era Lía, y dijo a Labán: "[…] ¿Por qué me has engañado?" Labán respondió: "No es en nuestro lugar costumbre dar la menor antes que la mayor."»

                   Jacob era pastor y,
                   según fama,
                   conocedor de todas
                   sus ovejas,
                   por lo que no se entiende
                   la madeja
                   del cambiazo que le dieron
                   en la cama.

                   No se parecían
                   las hermanas,
                   sino que Raquel era
                   "esbelta y hermosa"
                   y Lía era menuda
                    (y hacendosa).

                   ¿Sería el suplantar
                   propio de la época?
                   Recuérdese el asunto
                   de la primogenitura,
                   de Esaú a Jacob vendida
                   por un plato de lentejas.

                   O ¿tal vez Jacob sabía
                   y se dejó querer por Lía
                   pensando que así
                   de las dos hermanas,
                   por el mismo precio,
                   quizás disfrutaría?

                   Así, nada más descubrir
                   el trampantojo, reclamó
                   Jacob lo que era suyo,
                   y la otra hermana,
                   Raquel —en hebreo 'oveja'—,
                   le fue dada por esposa.

                   Hasta aquí la breve glosa
                   de la historia de Jacobo
                   y sus dos primas esposas.
                   Si quieres saber más,
                   consulta el Libro, anda,
                   no seas perezoso…
                   o perezosa.